Mensajes
Artículos, Sala de Prensa

Del discurso al compromiso

Carlos Salcedo

Los precandidatos y candidatos a la Presidencia prometen,  entre tantas cosas,  priorizar la inversión en educación, y cuando llegan al Gobierno ni siquiera cumplen con la ley que obliga al Estado a destinar un 4% del Producto Interno Bruto (PIB).

Los políticos aseguran que  bajarán el costo de la vida, el desempleo,  la violencia, el narcotráfico, la inseguridad ciudadana y la corrupción.

Dicen  que el campo reverdecerá y que produciremos para satisfacer el mercado nacional y para exportar y que desaparecerá el déficit de la balanza de pagos, que su gobierno ajustará la economía y eliminará los dispendios.

Pero ya estamos ahítos de discursos carentes de contenido,  por lo que recordémosle que ellos son los más responsables del estado de pobreza material, intelectual y espiritual en que está sumida la mayor parte de la población; que ello es producto de su incapacidad para gestionar lo público y de la corrupción; que son los mayores culpables del grado de descreimiento democrático del pueblo y del bajo nivel de participación ciudadana en los asuntos públicos.

Pero los políticos no deben olvidar que no todo el pueblo está obnubilado, que hay un hastío que puede hacer peligrar los limitados avances de nuestra democracia.

Mucha gente está clara que antes de hablar de políticas públicas y planes de desarrollo, los que tienen un verdadero compromiso con el desarrollo deben tener claro que este no se come con promesas.

Como no todos creemos en palabras, sino en realizaciones, los políticos deberían demostrarnos su compromiso con los contenidos del derecho al desarrollo, de los  recursos disponibles y de las  fuentes de financiamiento  futuro, de sus  decisiones políticas y de un  pacto  para que los ciudadanos dejemos de ser personas con el solo atributo del voto y sin capacidad para exigir una relación política fundamental, que puedan articular sus expectativas y exigencias, sus derechos y deberes y sus estrategias de pertenencia, de inclusión y de exclusión.

Anuncios

Acerca de Coalición Educación Digna

La coalición por la educación digna es un esfuerzo de un conjunto de organizaciones y activistas que piden mediante acciones cívicas y pacificas, que se cumpla de una buena vez con la LEY GENERAL DE EDUCACION 66-97, la que establece que el 4% del PIB en el presupuesto nacional sea destinado en inversión a la educación. Con el arma de un paraguas y sombrillas amarillas (el cual usan para cubrirse del sol) en la mano que reza 4% para la educación, un conjunto de organizaciones y activistas iniciaron su cruzada de respeto a la ley, ha esta se han sumado un sin numero de ciudadanos de toda índole que se han vuelto en una avalancha ciudadana. Más Información: Educacióndignard@gmail.com

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: